Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.
Corre que te pillo,
corre que te agarro,
mira que te lleno
la cara de barro.
Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento
de haberte querido tanto
Los Reyes de la baraja - Federico García Lorca
Lástima que la época no fue propicia. Aunque aquella interesante experiencia política no llegó a cuajar por culpa de los extremismos y de los militares golpistas, hoy, republicanos y no republicanos, somos deudores de ella. Nadie se lleva hoy las manos a la cabeza porque las mujeres voten o porque haya matrimonio civil.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola Cayetano, tienes toda la razón. Un primer pasito para disfrutar todo lo que hoy disfrutamos. Sin embargo no termino de comprender cómo en tan poco espacio de tiempo, la dictadura fue capaz de enterrar todas esas aspiraciones de igualdad de sexos. Va a ser verdad lo de la mano dura... Un saludo
ResponderEliminarVista desde la actualidad, la II República española lo tenía muy difícil: media Europa en mazos del fascismo y el comunismo en sus años más negros (aunque buena parte de la población no lo sabía entonces). Las potencias democráticas europeas amedrentadas por Hitler; la Iglesia católica a lo suyo, algunos dirigentes políticos fueron imprudentes (Largo, Gil Robles, Lerroux...) las diferencias sociales, enormes, llevaron a una radicalidad de posturas que chocaron con el conservadurismo de los grupos privilegiados. Era una España muy distinta de la de ahora, pero en algunos aspectos (entrega, generosidad, sacrificio, conciencia... ) nos ganan.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo, "mal día para levantarse"
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