
Dijo Tácito una vez (y otros muchos que a posteriori se apropiaron de sus palabras para su causa), que la primera baja durante una batalla, es la verdad. Nos corresponde a los apasionados de la historia la tarea de averiguar cuáles fueron los hechos, pero no juzgarlos dándoles una impronta personal influída por la propia ideología, máxima a seguir aunque harto complicada.
Acabamos de conocer una noticia aparecida en El Periódico (una más) sobre Robert Capa y su famosa fotografía entendiéndose esta como un montaje flagrante al ser tomada lejos del frente de batalla, en concreto en la loma de Las Dehesillas, junto al casco urbano de Espejo (Córdoba) y a unos 10 kilómetros del frente, lo cual vendría (según este periódico) a confirmar que la fotografía fue una secuencia preparada. Se basan en la localización que han hecho a través de otro conjunto de fotografías, y en la afirmación de que esos días, el tiro que acabó con el miliciano no pudo venir con tal orientación porque las colinas
anejas estaban tomadas por los republicanos (esto sí que es hilar fino). Sea como fuere, algunos ponen la tirita antes que la herida afirmando que si la primera vez hizo trampa, se pasó el resto de su vida buscando la foto verdadera... hasta que una mina lo mató.
Acabamos de conocer una noticia aparecida en El Periódico (una más) sobre Robert Capa y su famosa fotografía entendiéndose esta como un montaje flagrante al ser tomada lejos del frente de batalla, en concreto en la loma de Las Dehesillas, junto al casco urbano de Espejo (Córdoba) y a unos 10 kilómetros del frente, lo cual vendría (según este periódico) a confirmar que la fotografía fue una secuencia preparada. Se basan en la localización que han hecho a través de otro conjunto de fotografías, y en la afirmación de que esos días, el tiro que acabó con el miliciano no pudo venir con tal orientación porque las colinas
anejas estaban tomadas por los republicanos (esto sí que es hilar fino). Sea como fuere, algunos ponen la tirita antes que la herida afirmando que si la primera vez hizo trampa, se pasó el resto de su vida buscando la foto verdadera... hasta que una mina lo mató.Verdadera o falsa, debemos a Robert Capa buena parte de la visión de la guerra civil, iluminando un espacio todavía de sombras, ayudándonos al hacernos ver, a observar y comprender el sufrimiento y la barbarie de la guerra, en el frente y la retaguardia, y esta afirmación no puede ser tildada de montaje. Para los negacionistas esta noticia supondrá un acicate, aunque, si se confirma, no dejará jamás de ser una foto famosa por lo que representa.
¿O habéis olvidado estas otras...?




Todas estas fotografías, al igual que la del miliciano de Capa, cambiaron la historia.
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béciles; yo no tengo cultura de vasallaje y no admito humillarme ante un señor que no ha sido elegido democráticamente.